LUCHA
DE PODER ENTRE AVISPAS
“Cuando
las avispas pierden la colmena, quedan a merced de los pájaros”
Pensamiento de una avispa asustada
Formato
del Futuro…
En
el ámbito político, el sólo anuncio de elecciones es suficiente
para que se produzca un sinnúmero de reacciones similares a lo que
sucede en un panal de avispas ponzoñosas, cuando un niño travieso
lo golpea y provoca una estampida en masa de centenares de esos
animales voladores dispuestos a cobrar la osadía humana de la
agresión. De lo que se trata, es de picar. Y si es de hacerlo
muchas veces, mejor todavía.
Por
supuesto, saber picar no necesariamente equivale a una garantía de
poder gozar de esa bendición. Porque, de hecho, a las avispas
solitarias o independientes que no sean del panal -y que en el caso
venezolano es sinónimo de Mesa de la Unidad Democrática- la
posibilidad de competir, incluso en obediencia casi celestial de lo
que significa devotamente democrático, no es posible alcanzar
posibilidades competitivas de ninguna naturaleza.
Inclusive,
aun formando parte del citado panal, eso no se traduce en la
posibilidad de que las avispas comprometidas puedan entrar al
terreno de lo posible. No. Y el motivo es que en el grupo que todo
lo ve, califica y hasta pudiera identificar como viable para la
bendición, están de por medio, además, 26 grupos de avispas
trabajadoras con su respectivo grupo de dirigentes en cada uno. Pero
al final del proceso selectivo, únicamente podrán competir las de
los 5 grupos amigos de una especie de combinación entre “cacicado”
y caudillismo, al mejor estilo de un producto de la revolución de
las reformas de mediados de la década de los treinta en el Siglo
XIX. ¿Y los demás?: buenos para todo; útiles para nada, si es que
la nada importa. Porque todo se traduce en trabajar, hacer bulto y,
dependiendo de habilidades, obtener -tal vez- un poquito de miel.
Mejor dicho, pasar a tapar cualquier hueco burocrático entre tantos
que existen en las colmenas.
Y la consecuencia ha sido el fortalecimiento irreversible de un gran malestar en la región. Al extremo de que más de 60 colmenas -y entre ellas algunas muy grandes y fuertes que se ha visto afectadas- han difundido quejas, desconocido a las avispas constituyentistas y a su Reina, además de acusarlas de haber cometido delitos y violando “derechos avíspicos”. Incluso, de haber movilizado azúcar -y no miel entre los panales- lo cual se ha convertido en causa para que, en nombre de la necesaria restauración del orden, varias colmenas vecinas estén amenazado hasta con invadir la colmena, al considerar que su comportamiento sí constituye una amenaza para todas ellas.
Ya
en la colmena hay un gran grupo de avispas sin ponzoña,
organizadas, que viene trabajando seriamente en un proceso
Constituyente y en un Proyecto País como único camino legítimo,
Constitucional, democrático y originario. Sus promotores consideran
que es la única opción para salvar y reconstruir la colmena.
Ellos, durante años, han revisado y estudiado todas las celdas de
la colmena, sus estructuras y todos los procesos de operación
necesarios para llevarla al éxito. Y, a partir de la sectorización,
lo harán creando formas de distribuir el poder y las atribuciones
de una manera equitativa, para evitar abusos, como para imponer
justicia, orden y eficiencia.
Este
grupo de avispas denominadas Alianza Nacional Constituyente, y que
ya están repartidas por toda la colmena estudiando y organizando la
propuesta, únicamente, están esperando que los dos grupos, es
decir, el que conforma las emponzoñadas de la Reina, como el de la
unidad democrática, y siempre en unión de la mayoría de las
avispas de la colmena, generen una respuesta real que se traduzca en
efectos positivos.
Dichas
avispas argumentan estar cansadas de peleaderas, de culto al
egoísmo, de insultos y de competencias exacerbadas alrededor de
ambiciones desmedidas. Pero, además, que si apuestan hoy por un
camino racional de entendimientos, es también obedeciendo a la
posibilidad verdadera de tener una gran colmena con abundante miel y
felicidad.
Que
entiendan que no hay diálogo que se traduzca en efectos positivos,
si no se deponen los individualismos que insisten en sobreponerse
por sobre lo obvio: la construcción de una gran colmena que permita
vivir en paz y en abundancia. Porque sólo así, únicamente así, y
a partir de allí, es como se puede invitar a todas las avispas que
se fueron de la colmena, para que regresen a su bello panal,
Venezuela.
Egildo
Luján Nava
Coordinador
Nacional de Independientes Por el Progreso (IPP)
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