La
Constitución de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Tecnología (UNESCO) aprobada en 1945
indica que "la paz implica un espíritu de responsabilidad,
ayuda mutua, solidaridad intelectual y moral".
En
la Declaración de Yamoussoukro (UNESCO, 1989) sobre La Paz en
la Mente de los Hombres se define que: "La paz es esencialmente
el respeto a la vida. La paz es el bien más preciado de toda la
humanidad. La paz no es solo el término de los conflictos armados.
La paz es un comportamiento. La paz es una adhesión profunda del ser
humano a los principios de libertad, justicia, igualdad y solidaridad
entre todos los seres humanos. La paz es también la asociación
armoniosa entre la humanidad y el medio ambiente".
El
régimen socialista manosea el término de manera superficial como
una consigna más. Con ello solo buscan obtener dividendos políticos
nacionales e internacionales. Una careta de aparente bondad para
promocionarse y continuar expoliando la vida y los recursos de la
tierra.
¿Cómo
pueden hablar de querer La Paz cuando la realidad vivida por el
venezolano es un infortunio generado exclusivamente por la casta
anclada en el palacio?
¿Qué
existe realmente?
Ausencia
de un Sistema de Seguridad Social con principios de universalidad,
solidaridad, unidad e igualdad. Vulneración de la autoestima y
autodeterminación de las personas. Ruptura de los sistemas de
pertenencia y referencia produciendo en los individuos un estado
constante de dislocación. Escasez de medicinas, alimentos,
servicios básicos. Existencia de un carnet segregacionista llamado
de la patria. La educación se enclaustra de acuerdo con la rigidez
de un pensamiento único. Los centros de salud se encuentran
colapsados en lo referente a dotación e infraestructura. Se censura
a la expresión en el amplio sentido de su significado.
Prevalece la expropiación, confiscación. Se condiciona el derecho
al trabajo. Se incrementa el desempleo, subempleo.
El
militarismo del sistema es utilizado como método de control,
angustia, miedo, horror. Discriminación según la posición
política. Descalificación del otro con palabras como: gusano,
escuálido, estúpido, arrastrado, imbécil, lacayo, pulverizarlo.
Devastación ambiental impactando profundamente la existencia de la
flora, fauna, comunidades. Pobreza crítica, extrema, atroz.
Aparición de enfermedades emergentes y reemergentes. Apoyo y
conformación de un eje estratégico con regímenes internacionales
caracterizados por el belicismo y despotismo. No se escuchan
las opiniones contrarias a la ideología imperante. Amplios sectores
de la población emigran en busca de destinos viables para la
vida. Corrupción, perversión, depravación. Familias completas
conforman el círculo medular del poder. Nepotismo en grado sumo.
Paz
en socialismo es tan solo un cliché de la élite dominante. Este
grupo selecto habla con impudicia y solo vive para satisfacer su
lujuria. La alteridad u otredad implican sensibilidad por la
humanidad y allí no la hay.
Lorenzo
Figallo Calzadilla @hmcaminante
“Las imágenes que salen en la portada, no son de responsabilidad del autor del escrito”
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