LA POBREZA COMO BANDERA POLÍTICA


“El hombre siempre saca provecho del caído y de quien la lastima es su actitud”

En épocas electorales la mayoría de los candidatos sacan sus sentimientos altruistas independientemente de la posición ideológica que representen o defiendan.

Se lucran de la clase más necesitada para poder sacar de sus bolsillos el capital político que necesitan para lograr obtener el poder, porque es fácil dominar la consciencia de quien piensa con el estómago y odian a quienes poseen riquezas.

Se sabe que la masa que más miembros tiene en un país, es la que vive económicamente del día a día, la que se levanta con un sueño y se acuesta con una ilusión, a la que el sueldo no le alcanza y la envidia le sobra.

La “pobreza” es un estado emocional que los políticos saben manejar muy bien para que sus propósitos de manipulación tengan los resultados que ellos están buscando para su propio beneficio.

Las promesas políticas son la alegría del que quiere surgir sin mucho esfuerzo o poco sacrificio, del que ve al capitalismo como un enemigo y el socialista como la solución a sus problemas existenciales.

La pobreza como bandera política; no hay político que no tome la “pobreza” como el autobús donde todos se van a montar, es la carnada para que caiga el pez débil y deposite su voto en las urnas de la esperanza.

Los políticos socialistas, progresistas, de centro y los que se dicen ser capitalistas utilizan la pobreza como el proyecto de su gobierno, donde sacarán de ella la mayoría de la población, pero sin un plan específico y mucho menos sin ningún sacrificio.

Los candidatos saben muy bien que con la mentira logran más votos que con la verdad y, les aterra decir al votante que los programas sociales no son la solución a sus problemas y que hay que apoyar al que tiene capital.


La pobreza se elimina es con riqueza, pero los políticos populistas lo primero que hacen en sus campañas es atacar al industrial, al empleador y a todo lo que represente capital.

La pobreza como bandera política, es la fórmula de los demagogos y caudillistas para mantener a una población en conflicto, esto distrae y termina en un círculo vicioso donde el único que no sale de él es el esperando elector.

Al final la riqueza de los políticos es la pobreza de los tontos útiles, de los que creen que hay que llegar a la igualdad social, la repartición de la riqueza equitativa y el logro de la máxima felicidad.

El periodista y político mexicano Liberado Rivera desnuda una verdad que los populistas oculta, la pobreza se elimina es con riqueza, él decía “Si fuera la patria como una madre cariñosa que da abrigo y sustento a sus hijos, si se les diera tierras y herramientas para sembrar, nadie abandonaría su patria para ir a mendigar el pan a otros países en donde se les desprecia y se les humilla.”

La pobreza es el resultado de la lástima y la compasión del otro, es la madera que necesita el mercantilista y el oportunistas para incrementar su riqueza. ¿Por qué los políticos no atacan esto?… muy fácil , porque ellos son parte de esa rosca de corrupción que sane vivir de los pobres ilusionados.

“El que promete acabar con la pobreza, es un simple oportunista”

Luis. F. Cordoba  

@lfcr81